Menorca en cuatro días

Tiempo del viaje: 4 días

Fecha: septiembre 2020

Alojamiento

Nos alojamos en el HG Jardín de Menorca y, entre otras cosas, la ubicación nos pareció ideal para movernos a todos los puntos de interés de la isla.

Es destacable el desayuno, con una amplia variedad y productos muy buenos. No son habitaciones de hotel al uso, sino pequeños apartamentos con cocina, sala de estar, habitación, baño y terraza (al menos el nuestro tenía esta distribución). Aún así hay servicio de comidas, aunque nosotros no lo usamos.

Las piscinas también está muy bien.

Playas y calas

El primer día fuimos a una de las calas del norte, Cala Pregonda. A pesar de que había alguna nube fue una de las calas más bonitas y menos conocida que visitamos. Por la noche cenamos en nuestro apartamento.

El segundo día fuimos a Cala Galdana y aparcamos allí. Desde ahí caminamos por el Camino de Caballos hasta Cala Turqueta. Por el camino pasamos por Cala Macarella y Macarelleta. Es una ruta muy agradable porque puedes ir visitándos las distintas calas y verlas desde lo alto (hay miradores por el camino). Además, era una buena época (mediados de septiembre) para disfrutar de estas maravilla de la naturaleza sin mucha masificación. El recorrido de ida y vuelta fueron unos 12 kms.

Después de pasar el día moviéndonos por las calas fuimos a ver la puesta de sol al Faro de Caballeria, donde disfrutamos de unas vistas espectaculares.

Al día siguiente, dimos un paseo por el Camí de Cavalls que pasaba justo al lado de nuestro hotel. Este camino rodea toda la isla, por eso es una vía clave para acceder a muchas de las calas.

Volvimos a hacernos unos bocadillos y fuimos a la Cala de las Coves. Es una original cala rocosa con cuevas a ambos lados. No tiene nada de arena y hay que buscar un sitio cómodo entre las grandes rocas donde ubicarse. Pasamos allí unas cuantas horas y comimos lo que nos habíamos preparado en tapers.

*Importante llevar cangrejeras o escarpines.

Después de esta preciosa cala fuimos a otra cercana: Cala en Porter, que tiene muchas más pinta de playa con arena blanca. Como fuimos en septiembre no estaba demasiado masificada pero tiene pinta de ser de las que se llenan en temporada alta. Dispone de sombrillas y hamacas de alquiler.

A pesar de que esta playa está muy cerca de Cova d’en Xoroi (un sitio mítico para ver la puesta de sol) decidimos ir al Faro de Punta Nati, donde tendríamos más espacio para ver la puesta de sol a nuestras anchas.

Por ultimo, el cuarto día fuimos a la playa más cercana a nuestro hotel pero que como es tan grande tiene una zona nudista más tranquila justo por donde pasa el Camí de Cavalls: la Playa de Son Bou.

Por la tarde corrimos una carrera popular que se celebraba en Mahón y por la noche fuimos a cenar a un restaurante muy recomendado: Es Cranc, donde tomamos un arroz caldoso con langosta espectacular.

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